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¿Cómo puede tu pyme pagar menos de luz? ¿Hay algo que puedas hacer?

Imágen procedente de Pixabay

Es uno de los quebraderos de cabeza, por si había pocos, del año: la factura de la luz, tanto para particulares como para pequeñas empresas y autónomos. El precio de la luz lleva meses en máximos históricos (ha llegado a estar en 188,18 euros el megavatio/hora a mediados de septiembre) y esto, cuando tienes un negocio, puede hacer trizas los beneficios, que ya venían dañados en un año tan difícil tras la pandemia por el coronavirus.

¿Hay algo que puedas hacer? En espera de que las medidas aprobadas por el Ejecutivo consigan bajar, realmente, la factura de la luz, ahí van una serie de consejos muy prácticos que pueden ayudarte a atenuar ese precio desbocado de la energía.

  • Iluminación de bajo consumo: con la llegada del otoño las horas de luz natural se reducen. La iluminación es una parte muy importante del gasto eléctrico de un negocio por eso, una primera medida es asegurarte de que toda la iluminación sea de bajo consumo. Es una inversión rápida y sencilla y notarás el resultado rápidamente en la siguiente factura.
  • Equipos y electrodomésticos de consumo eficiente: los equipos de oficina y los electrodomésticos suponen también un gasto importante en una empresa. Si te toca renovar equipos, asegúrate que los nuevos que adquieras o alquiles sean lo más eficiente posibles: supone un mayor desembolso inicial pero a medio-largo plazo es un ahorro. En informática busca las certificaciones Energy-Star. Si lo que tienes que adquirir son electrodomésticos, las clases más eficientes son la A+, la A++ y la A+++. Un electrodoméstico de este tipo puede ahorrar hasta un 25% en comparación con los menos eficientes, porcentaje que no es baladí.
  • Ojo al termostato: otro gasto importante en un negocio es el de la climatización, tanto en verano como en invierno. No se trata de que nos criogenicemos en verano ni que sudemos como una sauna en invierno: vigila la temperatura e intenta que no haya excesiva diferencia en grados con la temperatura exterior. Cuanto mayor sea esa diferencia, más tendrán que trabajar los equipos y mayor consumo eléctrico tendrás.
  • Realiza un mantenimiento periódico de tus aparatos eléctricos y de la maquinaria: puede que creas que el aire acondicionado se limpia solo, pero no. Es más, si no tiene un mantenimiento de forma habitual, la suciedad de los filtros, por ejemplo, aumenta el gasto en electricidad. El otoño es una época estupenda para, antes de la llegada del invierno, hacer un chequeo general a todos los aparatos.
  • ¿Has valorado la posibilidad de realizar una auditoría energética? Tal vez no sepas el consumo real que tienes y cuáles son los aparatos que más gastan. Esas cuestiones y otras tantas te las puede resolver una auditoría energética, que analizará lo que tienes, su estado, tus tarifas, etc.
  • Pequeños trucos muy útiles: todo lo anterior está muy bien pero si resulta que en tu oficina las ventanas son del año de la polca y se escapa por ellas todo el calor… mal vamos. De cara al próximo invierno, revisa el estado de las ventanas, también, el de la caldera y de los radiadores. Echa un ojo a la factura de la luz: ¿tienes la tarifa que más te conviene? ¿tienes contratados los kW que necesitas o has contratado más de la cuenta? También ayuda apagar los equipos al dejar de usarlos y no dejarlos en stand by (esto, según la OCU, permite ahorrar un 10% del consumo). Domótica (que consigue que los espacios sean más eficientes energéticamente hablando), detectores de presencia o zonificar la climatización en vez de tenerla centralizada son otras alternativas que te ayudarán a rebajar esa costosa factura de luz.