Bloque

Nunca has licitado, pero tu cabeza te dice que lo hagas. ¡Es hora de intentarlo!

Como utilizar la plataforma del Gobierno

¿Te has encontrado, pero ahora no recuerdas dónde, con alguna licitación interesante para ti? ... pero, lo que realmente te replanteas es si merece la pena o no. Estás en lo cierto. Ante el éxito de querer obtener una buena licitación es preciso saber a cuál presentarte. No olvides recordar dónde estaba publicada.

¿Qué debes saber antes de licitar?

No dudes en realizar la misma maniobra a la hora de captar un posible cliente privado: Qué necesita el cliente y qué le puedes tú ofrecer. Sigue siendo la oferta y la demanda, solo que aquí la demanda es “púbica y se publica” y a poco que busques, te enteras de todas las necesidades a cubrir por los miles de organismos administrativos que todos los días están comprando servicios o suministros. Lo de “qué necesita el cliente” está claro y se describe en los pliegos y anuncios.

1.500 compras públicas nacen en España cada día, con una media de 15 días de plazo para presentar oferta, suponen unas 15.000 licitaciones vivas cada día. ¿acaso existe otro mercado con tanta actividad?

¿Qué costes tiene licitar?

Los principales objetivos de las últimas revisiones legislativas ha sido la reducción de costes para las empresas que se presentan a una licitación, bien facilitando trámites telemáticos, bien eliminando costes de obtención de documentación, haciendo uso de los Registros Oficiales de Licitadores:

  • Costes de buscar la licitación adecuada y comprobar que cumplimos solvencia técnica y solvencia económica. O sea, personal para rastrear los anuncios cada día y personal -diferente- para leer los pliegos y ver si cumplimos o si tenemos alguna posibilidad de ganar según la puntuación.
  • Costes que generará conseguir toda la documentación solicitada, pues a veces tendremos que presentar bien fotocopias compulsadas, testimonios notariales o cierta documentación original. Por ello es tan interesante la inscripción en los Registros Oficiales de Licitadores. Y además es fácil.

Un aspecto relacionado con el coste importante a considerar es el referente al personal que se deberá ocupar de la preparación de la oferta, teniendo en cuenta el tiempo que se va a emplear en ello. Este coste variará en gran medida en función del nivel de dificultad de la memoria técnica, y de la complejidad del presupuesto que debamos elaborar para presentar la oferta. Pero la buena noticia es que es el mismo coste que te ocupa preparar una oferta para una privado. El mismo.

Coste derivado de la constitución de la garantía provisional. Si se elige la imposición en efectivo de la misma en la tesorería del órgano de contratación, tendremos un dinero inmovilizado por un tiempo hasta la resolución del procedimiento de adjudicación, que podría llegar a ser de unos meses. Si se elige la constitución de un aval, se habrán de asumir sus costes financieros.

Si resulta adjudicatario del concurso, se habrán de asumir también todos los costes generados por la publicación de los anuncios y el de la garantía definitiva, que te congelan hasta que terminas los trabajos. Es como un seguro para la administración por si le dejas las cosas a medio hacer. Normal. Pero te quita de pleitos o de reclamaciones. Y si no pasa nada, te la devuelven.

¿A qué licitación tienes que presentarte?

Enterarse que la licitación ideal para ti está en la calle y a tu disposición es lo más importante, lo demás viene solo. ¡Ahí es cuando cometemos un error común!: Igual que cuando contratamos comerciales para olisquear donde está la demanda, tenemos que mirar lo que cada día se publica. Así es: cada día.

Hay solo 15 días de media para presentar oferta. Si tardas una semana en enterarte ya vas tarde, tu oferta no tendrá cuerpo, se hará con prisa, no tendrá estrategia porque no te queda tiempo para pensar, preguntar, documentarte… Ni tampoco podrás elegir entre varias licitaciones interesantes, porque no las habrás visto.

Cuando seleccionas licitaciones interesantes para ti, entonces debes realizar un buen análisis del anuncio de licitación y, si con esa información no es suficiente para despejarnos una serie de incógnitas iniciales, analizar también los pliegos de condiciones.

De no cumplir con los requisitos especificados en los pliegos no podremos participar en la licitación, por lo que es fundamental, antes del estudio de la propuesta técnica-empresarial propiamente dicha, tener claro el cumplimiento o no de dichos requisitos.

Si es bueno servir de ayuda, es recomendable que siempre estudies los siguientes aspectos:

  1. Que los servicios o productos que se soliciten se corresponden con lo que tú dispones. No es fácil engañar aquí…
  2. Contar con la capacidad de obrar, solvencia técnica y solvencia económica.
  3. En caso de haber exigencias relacionadas con clasificación empresarial que haya alguna homologación o certificación específica.
  4. Es probable que tengamos la habilidad de poder afrontar el concurso solos o, si se nos presenta cierta dificultad, contar con la ayuda de alguien en UTE (Unión Temporal de Empresas).
  5. Todo un mundo de capacidades: de producción, la disponibilidad de medios técnicos y humanos para poder realizarlo.
  6. La capacidad financiera para afrontarlo.
  7. La fecha límite de presentación de oferta. Si se dispone de tiempo para preparar la oferta y reunir la documentación exigida.

     PD: No olvides: preparar con tiempo la garantía provisional si la hay. Aunque casi nunca la piden…